Y casi sin darnos cuenta, la miseria acaba con todo lo que junto al tiempo se construyo en base a un "nosotros".
Ese sentimiento que solíamos compartir, de repente, quedó flotando en el aire, y sin siquiera preguntar, el reloj se nos llevo la memoria.
Nos encontramos así, buscando retazos de momentos nos hagan volver a ser. Y buscamos la magia. Rogamos por dentro, el camino hacia nuestra propia meca.
Tiempo al tiempo, nada mas.